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book icon Domingo 11 de septiembre de 2022

Dios salve a la Reina (o no tanto)

Marisol García Marisol García

Los vínculos entre la música pop y Elizabeth II son de larga data: algunos la han ovacionado en sus ritmos, mientras que otros han optado por hacer sátiras a la Monarca en sus versos. Aquí, un resumen del sinfín de canciones dedicadas a la Reina y la Corona Real británica.

Marisol García

Pongo unos minutos en pausa mis ideas políticas para vincular los hoy omnipresentes obituarios a la Reina Isabel II, monarca de tantas y tantas décadas en Gran Bretaña. Hablaré de qué canciones se le dedicaron durante su vida —ojo, no todas elogiosas— pero también de música asociada a su reinado, por las razones que sea.

Por supuesto, ella es una figura muy simbólica de un reino que, a su vez, es tan prolífico en buenas canciones, que todo puede analizarse desde el pop. Y acá van algunas de muchas pistas: Partamos con "Her Majesty", el track más breve no sólo del disco Abbey Road, sino que del total del catálogo de The Beatles. Pudo o no pudo haber estado dedicada a Isabel II, pero McCartney sí que se la cantó a la Reina en vivo y al frente suyo hace diez años, durante las celebraciones por su Jubileo de Oro.

A propósito, los sucesivos jubileos de quien fue la cabecilla de la corona británica, siempre tuvieron música pop asociada entre sus celebraciones. En el recién citado de 2002, pleno Palacio de Buckingham, además de McCartney, estuvieron Annie Lennox, Phil Collins, Tom Jones, Brian Wilson y hasta Ricky Martin, entre muchas otras figuras. Y en las muchas actividades organizadas en junio pasado, por su aniversario 70 como monarca, hubo también saludos en vivo de Duran Duran, Queen, Rod Stewart, Diana Ross…

Nombres pensados en sus súbditos, claro, pero no exactamente del gusto de la Reina. Los gustos musicales de Isabel II iban más bien por el lado de la canción melódica de los años 40 y 50, como de musicales. Un documental de radio que se preparó para su cumpleaños 90 mencionaba canciones de Vera Lynn y Fred Astaire entre sus favoritas. En ese trabajo aparecía también un DJ, asegurando que una vez vio en palacio a su Majestad poniéndose de pie para bailar… "Dancing Queen", de ABBA.

Ahora, lo que quizás sea más contundente en esta historia es la relevancia de la Reina Isabel en la historia del punk. Tanto así, que tal vez el movimiento deba estar hoy a la cabeza de los tributos. Desde los años 70, ella le dio al punk británico un blanco de ataque, un ícono visual de identificación y, además, acaso el mayor de sus himnos.

"God save the Queen" es quizás la canción más difundida del único disco que publicaron los Sex Pistols, la banda-emblema de contracultura, de existencia breve y huella extendida. Ese single, de 1977, saludaba el Jubileo de Plata de la monarca y puso un retrato suyo -intervenido- en la carátula. El título cita el himno británico con el mismo nombre aunque, por supuesto, como una provocación, una sátira. O algo peor. Dice el primer verso: "Dios salve a la Reina / el régimen fascista…", y de ahí en adelante se avanza en una mezcla de denuncia del poder y diagnóstico de la sociedad británica y de sus símbolos.

Hace 45 años, la canción fue considerada una provocación antimonárquica inaceptable. La BBC y otro montón de radios no la mostraron en su programación, varias cadenas de disquerías no llevaron el single para la venta, y los productores de su grabación fueron atacados en la calle.

¿Y adivinen? De todos modos, el saludo de los Sex Pistols a la Reina se encumbró y hoy puede considerarse no sólo un clásico musical sino que toda una pista de época. Después, la banda The Smiths tituló su disco más conocido "The Queen is dead". Y se suma otro montón de ejemplos de músicos antimonárquicos.

Así, también, y desde la más profunda contracultura: Dios salve a la Reina.

Marisol García