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book icon Domingo 22 de mayo de 2022

El desplome de la luna

Paula Comandari Paula Comandari

Lunáticos se hacían llamar los que invirtieron en Luna, una de los miles de criptomonedas que existen en el mundo. La moneda digital que multiplicó su valor en pocos meses fue una de las que se derrumbó en un contexto que ha colapsado todo tipo de inversiones y que hizo que muchos lo perdieran todo. Ésta es la historia.

Paula Comandari

Do Kwon es un genio, es el Elon Musk del futuro. Así describían varios al surcoreano que estudió en Stanford y que hace pocos años creó el ecosistema Terra, una empresa que contaba con monedas digitales estables –apareadas al dólar como UST- y una específica llamada Luna, en la cual invirtieron, literalmente, miles de personas ansiosas por sacar dividendos y conseguir ganancias rápidas.

Entre quienes apostaron por Terra hay un grupo importante de jóvenes que en vez de poner sus fichas en las criptos más conocidas, como Ethereum y Bitcoin, optaron por Luna, atraídos por los altos intereses que prometía su dueño (más de 19% anual), muy por encima de lo que ofrecía cualquier banco tradicional.

Un joven español de 32 años cuenta su historia en el diario El País. Afirma que, hasta la semana pasada, invertir en criptomonedas era la mejor decisión que había tomado en su vida. “Tenía 80.000 euros en Luna, y estaba doblando lo ganado desde los 40.000 euros que metí hace casi un año”, cuenta. Pero hoy cuando abre la aplicación para consultar por su saldo, se enfrenta a un panorama desolador: le quedan 4 euros.

Un escenario que enfrentan miles de personas, incluidos chilenos repartidos en el mundo, que confiaban hasta hace pocos días que Terra era una inversión segura. Uno de ellos admite que, si bien tiene un portafolio diversificado, ha perdido varios millones. Y sabe que es muy poco probable que los pueda recuperar.

El panorama no es auspicioso: en la última semana la caída de Luna y UST borró del mercado más de US$50 mil millones, y su desplome arrastró a sus competidores, minando la confianza de quienes decidieron invertir en criptomonedas.

El panorama no es auspicioso: en la última semana la caída de Luna y UST borró del mercado más de US$50 mil millones, y su desplome arrastró a sus competidores, minando la confianza de quienes decidieron invertir en criptomonedas, industria que en pocos meses ha perdido la mitad de su valor.

Sin embargo, Eduardo Pérez, country manager de Cryptomarker, una plataforma dedicada a la compra de monedas digitales, asegura que el escenario actual, con tasas de interés elevadas y mucho nerviosismo, ha hecho que cualquier inversión se haya visto afectada. “Cuando suben las de tasas interés, suben los créditos y se contrae el mercado, las personas sacan posiciones de activos más líquidos, y caen todos los proyectos, los buenos y los malos, porque la gente actúa bajo pánico”, dice.

Ese pánico fue el que llevó a miles a retirar sus activos de Terra, una empresa que tuvo un desarrollo explosivo y que hasta ahora logró navegar en tiempos difíciles. Los que se quedaron, sin embargo, lo perdieron todo.

Ese pánico fue el que llevó a miles a retirar sus activos de Terra, una empresa que tuvo un desarrollo explosivo y que hasta ahora logró navegar en tiempos difíciles. Los que se quedaron, sin embargo, lo perdieron todo. Un joven madrileño asegura que compró Luna “porque era una de las criptomonedas top. Estaba entre las diez mayores por capitalización. Tenía un proyecto que me convenció y la rentabilidad de su moneda estable era brutal”.

Además, el surcoreano Kwon contaba con una alta reputación. De hecho, el multimillonario criptográfico Mike Novogratz fue uno de sus grandes admiradores y, por lo mismo, llamó públicamente a apostar por Terra. Ahora, sin embargo, reconoce que Luna fue “una gran idea que fracasó”.

En foros como Reddit destrozan la figura del asiático y narran en detalle cómo se han arruinado. Incluso algunos de ellos mencionan que están al borde del suicidio. Entre los afectados, ya hay varios que decidieron demandarlo por presunto fraude.

Pero según los expertos, el mundo de las criptomonedas -que en noviembre representaba una industria de 3 trillones de dólares- está lejos de terminar. Aunque el derrumbe del sector nos obliga a sacar lecciones.

La primera, que el mundo cripto es demasiado heterogéneo y que hay que saber distinguir. La segunda, que al momento de invertir hay que entender el negocio, porque altas ganancias representan mayor riesgo. La tercera, según los expertos, la experiencia de Terra nos muestra que vale la pena diversificar las inversiones. Y por último que al final lo más seguro es invertir en apuestas con historia y capacidad para sobrevivir a los vaivenes del mercado.

Paula Comandari