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book icon Domingo 17 de julio de 2022

El factor en contra de Joe Biden para su reelección: su edad

Angélica Bulnes Angélica Bulnes

¿Está Joe Biden muy viejo para ser presidente? Los republicanos siempre han tratado de jugar esa carta, y hasta ahora los demócratas y los medios serios evitaban la pregunta. Pero como el presidente se plantea la reelección, su edad se ha vuelto una discusión nacional.

Angélica Bulnes

El momento era esperado por la comunidad científica. Se había agendado para el martes. Ese día en la mañana, la NASA y sus pares de Europa y Canadá, darían a conocer las primeras imágenes del telescopio espacial James Webb. Sin embargo, repentinamente la NASA anunció de manera unilateral que la entrega de la primera de esas fotos se adelantaba para el lunes, y el mundo vio cómo el presidente Joe Biden, desde la Casa Blanca, revelaba la toma de miles de brillantes galaxias. 

“Esta es la luz documentada más antigua en la historia del universo desde hace 13 mil millones de años”, dijo Biden. Y agregó que “las imágenes le mostrarán al mundo de lo que América es capaz”, olvidando que el proyecto es colectivo e internacional. 

Que el presidente se adelantara y tratara de quedarse con el crédito revela lo necesitado que está de aprobación. Para él, la puesta en escena era una rara oportunidad de aparecer con una de esas noticias que inflaman el orgullo patrio de los estadounidenses. 

Sin embargo, Biden va a necesitar más que una primicia del universo para levantar la estima que siente por él la ciudadanía. A casi año y medio de gobierno y pese a su promesa de sanar al país, éste sigue profundamente dividido.

Biden va a necesitar más que una primicia del universo para levantar la estima que siente por él la ciudadanía. A casi año y medio de gobierno y pese a su promesa de sanar al país, éste sigue profundamente dividido. 

Además, hay que sumar que la inflación llegó al 9,1% y crece a su mayor ritmo desde 1981; que proyectos emblemáticos están atascados en el congreso; y que su partido teme una derrota en las elecciones parlamentarias de medio mandato en noviembre. 

En ese escenario, Joe Biden ha batido un infeliz récord: su aprobación es la más baja que ha tenido un presidente a esta altura de su mandato desde 1950 y su apoyo ha decaído entre los mismos demócratas. 

Hay muchas razones que explican su situación. Una es su “ambigüedad estratégica”: Biden derrotó a Trump reuniendo a una amplia coalición de votantes, desde republicanos desencantados con el millonario, hasta los sectores más de izquierda del país. A los de centro les prometió ser el presidente que uniría, el hombre experimentado, aburrido si se quiere, que traería de vuelta la sensatez y la normalidad. A la izquierda, que sería un líder transformador que impulsaría grandes reformas para avanzar hacia un país más justo. Buen diseño para una campaña, pero (atento Mr. Boric) no tanto para gobernar. Ahora le critican que sigue tratando de contentar a los dos sectores, sin convencer finalmente a ninguno. 

Por su parte, Donald Trump trata de explotar las miserias de Biden y cada vez le cuesta más contener las ganas de anunciar oficialmente su candidatura para 2024. Según The Washington Post, planea hacerlo en septiembre. Por el contrario, el actual líder de Estados Unidos piensa que él es el más indicado para volver a ganarle y dice que buscará la reelección. El resultado es que se ha adelantado la conversación presidencial.

La situación, además, ha puesto sobre la mesa una discusión muy incómoda: la edad de Joe Biden. Él ya es el presidente con más años en la historia de EE. UU. (lo sigue Trump), y si realmente consiguiera un segundo mandato lo terminaría a los 86 años. Por eso, incluso dentro de sus filas hay cada vez más gente que se opone a la reelección, aunque sea poco delicado decirlo.

Si realmente consiguiera un segundo mandato lo terminaría a los 86 años. Por eso, incluso dentro de sus filas hay cada vez más gente que se opone a la reelección. 

El debate ha terminado centrándose ya no en la edad que tendrá Biden en 2024, sino en la que tiene hoy y su estado actual. Trump y los suyos siempre han tratado de sembrar dudas sobre su lucidez y desde el período de campaña han apuntado a cada error, a cada tartamudeo o salida de libreto del mandatario. Pero en las últimas semanas su vitalidad y agilidad mental están siendo analizadas de forma seria por sus aliados y en los grandes medios.

El debate ha terminado centrándose ya no en la edad que tendrá Biden en 2024, sino en la que tiene hoy y su estado actual (...) En las últimas semanas su vitalidad y agilidad mental están siendo analizadas de forma seria por sus aliados y en los grandes medios.

Peter Baker es el corresponsal jefe del New York Times en la Casa Blanca, un periodista experimentado que ha cubierto a cinco presidentes. El sábado publicó una nota titulada “A los 79 años, Biden está probando los límites de la edad y la presidencia”, en la que explica que hay acuerdo en que el mandatario se acerca a los 80 en muy buen estado físico y de salud. Tanto él como Trump son considerados “super agers”, gente que envejece muy bien, pero eso no significa que los años no pasen.

A Biden, dice el artículo, sus asesores cada vez le cuidan más los descansos y le despejan la agenda. Las fuentes reportan que el año y medio en el cargo se le nota y se lo ve más añoso. Agregan que a veces se le va el hilo cuando habla, y el periodista saca la cuenta de que ha dado muchas menos conferencias de prensa y entrevistas que sus antecesores. Sus intervenciones tienen un guión, son menos espontáneas para evitar errores. Podría citar varios artículos bien documentados en la misma línea.

Paralelamente, la caída en bicicleta que tuvo en junio el presidente generó muchísima atención, e incluso Elon Musk se burló cuando la semana pasada, en medio de un discurso, Biden leyó, como si fueran parte de éste, las instrucciones puestas en el telepronter tipo “fin de la cita” o “repita la frase”. 

                   

Todo esto no solo alimenta las dudas sobre Biden, sino también la discusión más general sobre cuál es el momento adecuado en la vida para dejar la actividad profesional, más aún cuando las responsabilidades son tantas y tan profundas. 

Los votantes demócratas ya definieron su postura dos tercios no quieren que el presidente se presente a la reelección (...) La principal razón por la que se oponen a un nuevo mandato es su edad.

Los votantes demócratas ya definieron su postura. Según una encuesta hecha y publicada esta semana por The New York Times y el Siena College, dos tercios no quieren que el presidente se presente a la reelección. La principal razón por la que se oponen a un nuevo mandato es su edad. "Es apto para ser presidente ahora mismo. Pero es muy viejo para las próximas elecciones", dice la revista The Atlantic.  

Angélica Bulnes