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book icon Domingo 26 de junio de 2022

La controversial viralización de la violencia de género

Carmen Gloria López Carmen Gloria López

Las redes sociales y las cámaras callejeras están mostrando la violencia contra las mujeres como no la habíamos visto nunca antes. Junio ha sido un mes especialmente intenso, y lo más impresionante es que las reacciones de rechazo a estas agresiones no son unánimes.

Carmen Gloria López

Nayera Ashraf dijo no, no quería casarse. Ante la negativa, quien le hizo la propuesta de matrimonio, un compañero de universidad, la golpeó y apuñaló hasta matarla el pasado lunes 20, a pleno día frente al campus donde estudiaba. Hace dos meses, el hombre tenía una orden de no acercarse a Nayera. Nada sirvió.

El video fue grabado por cámaras de seguridad en Mansoura, una ciudad al norte de Egipto. Se ve al hombre atacando a Nayera Ashraf, con golpes y puñaladas. Por largos segundos nadie hace nada, algunos huyen, hasta que unos peatones se abalanzan y atrapan al agresor. Nayera ya estaba muerta y su asesinato en la nube digital.

El Observatorio de Crímenes de Violencia contra las Mujeres de Egipto registró 813 asaltos en 2021, el doble del año anterior. Todos saben que el número de incidentes debe ser mucho mayor, porque una gran cantidad de mujeres no denuncian, sienten que el sistema aún no las toma en serio. El video de seguridad viralizado levantó indignación y, según medios locales, nuevamente despertó “el debate” sobre la violencia de género.

Pero, ¿qué es lo que hay que debatir? Me pregunto yo.

Lo mismo pasó en China. El video del 10 de junio fue grabado por cámaras de seguridad en el norte de ese país. Un hombre se acerca a una mesa donde había tres mujeres y pone su mano en la espalda de una de ellas. La mujer lo rechaza; en respuesta, él la abofetea.

Ayudado por otros hombres, las golpean con sillas, puños y las propias mesas. Otra imagen muestra cómo sujetan a una de las mujeres por el pelo y la arrastran hasta la calle. Dos mujeres tuvieron que ser hospitalizadas por las graves heridas.

En la plataforma Weibo, el Twitter chino, el video generó más de 4 mil millones de reacciones, y en vez de unir al gigante asiático en rechazo a la agresión sufrida por el grupo de mujeres, algunos expertos sostuvieron que éste era un tema de seguridad y que nada tenía que ver con el género.

Otros acusaron a los movimientos feministas de querer armar una guerra contra los hombres. Con esa última excusa, Weibo borró cientos de cuentas que, según ellos, instigaban al odio entre los sexos. Un medio estatal revisó los casos hacia atrás y descubrió que en la mayoría de los ataques, los agresores pasaban menos tiempo detenidos que ellas en el hospital. En China, las feministas son consideradas radicales extremistas.

Un video de hace seis años en India muestra a un hombre arrastrando del cabello a una mujer hasta la calle. Con la mitad de una tijera, la apuñala a luz del día. Nadie interviene. Algunos miran, pero no hacen nada. Karuna Kumar tenía 22 años y el mismo número de puñaladas acabaron con su vida en plena calle. El registro muestra cómo algunos peatones atrapan al atacante cuando ya es demasiado tarde. Karuna está muerta y nadie la ayudó. Nadie intervino.

La violencia de género es un problema grave en la India y está empeorando. En distintas estadísticas se calcula que más de 800 mujeres son acosadas, violadas y asesinadas cada día.

En Chile, un video de enero de este año fue grabado en Antofagasta: se ve cómo un hombre azota a su mujer en el piso, mientras él sostiene a un niño en sus brazos. Los que observan solo graban con sus teléfonos, nadie interviene.

El video del 9 de junio también es chileno. El registro es en Lampa y muestra a un hombre atacando a su expareja con un taladro. La intervención de terceros le salvó la vida.

“Señor, señora, no sea indiferente, se mata a las mujeres en la cara de la gente”, cantaban las mujeres ecuatorianas luego de viralizarse el video de un hombre asesinando a su pareja embarazada a vista y paciencia de la policía.

Youtube está lleno de videos que muestran en Perú, Colombia, Estados Unidos y España casos de violencia contra las mujeres que “causan indignación en redes sociales”. Incluso ese título se repite.

¿Y sirve de algo esa indignación?

Para muchos la posibilidad de denunciar un ataque en las redes sociales con imágenes indiscutibles de agresiones y crueldad, sería una herramienta para aumentar la conciencia sobre la violencia contra la mujer a nivel masivo.

Para muchos la posibilidad de denunciar un ataque en las redes sociales con imágenes indiscutibles de agresiones y crueldad, sería una herramienta para aumentar la conciencia sobre la violencia contra la mujer a nivel masivo. Una manera de crear una responsabilidad colectiva para intervenir y condenar estos hechos. La mejor forma de mantener en la agenda la necesidad de hacer algo al respecto.

Otros creen que estas imágenes generan una especie de contagio o, de algún modo, refuerzan para algunos hombres un concepto de masculinidad tóxica. Un porcentaje los vería como una propaganda de lo que hay que hacer.

Las recomendaciones para que esto no pase es que los medios llamen a las cosas por su nombre: violencia de género, violencia contra la mujer. También que la prensa contextualice la ocurrencia de estos hechos, que deje claro quién es el agresor. Esto no es obvio, porque muchas veces se titulan estos videos con frases como “mujer es atacada”, dejando al agresor como sujeto pasivo. Cuando se sepa, se aconseja dejar clara la relación entre víctima y victimario, pues en la gran mayoría de los casos son atacadas por alguien que conocen.

Las recomendaciones para que esto no pase es que los medios llamen a las cosas por su nombre: violencia de género, violencia contra la mujer. También que la prensa contextualice la ocurrencia de estos hechos, que deje claro quién es el agresor.

Y para los que se topan con esto en la calle: la violencia contra la mujer no es un tema privado. Intervenir es una responsabilidad humana, moral, ciudadana. Intervenir lo antes posible es más efectivo. Si ve a una pareja discutiendo en tono demasiado alto, puede acercarse y preguntarle a ella si todo está bien. Si hay armas o peligro, llamar a Carabineros al 149 antes de ponerse a grabar. El 149 es el servicio especializado en este tipo de casos.

Para los que se topan con esto en la calle: la violencia contra la mujer no es un tema privado. Intervenir es una responsabilidad humana, moral, ciudadana. Intervenir lo antes posible es más efectivo.

No hay evidencia científica sobre el efecto de la publicación de estos videos. Lo que sí sabemos es que para las víctimas, como Nayera Ashraf, ya no sirven de nada. Una de cada tres mujeres ha sufrido violencia. Es demasiado.

Frente al crimen de Ashraf a plena luz del día en Egipto, Sarah Abdelrahman, actriz egipcia, escribió: “Cada día se pierden vidas de mujeres, porque ellas rechazan algo… una idea, un principio, una relación o una persona. ¿Cuándo podremos decir NO sin temer a las consecuencias de la palabra?”

Carmen Gloria López