Click acá para ir directamente al contenido

book icon Domingo 2 de octubre de 2022

La derecha le pasa revista a la nueva izquierda

Angélica Bulnes Angélica Bulnes

Un intento por entender qué lee, piensa y sueña el sector que actualmente gobierna a Chile.

Angélica Bulnes

Esta semana, el jueves, estuve en el rat pack conversando sobre el libro ¿La rebeldía se volvió de derecha?, del argentino Pablo Stefanoni, que es el intento de un historiador de izquierda por entender el surgimiento de una serie de grupos de extrema derecha, o de “derechas radicales” como las llama él, en distintas partes del mundo. Algo pertinente a raíz del reciente triunfo de Giorgia Meloni en las elecciones en Italia, del ruido que ha estado generando el Partido Republicano en nuestro país, los incidentes protagonizados por los integrantes del Team Patriota -liderado por Francisco Muñoz, alias “Pancho Malo”- o el futuro de Jair Bolsonaro que se juega en las elecciones de hoy domingo en Brasil.

Precisamente mientras leía ese libro, el miércoles, estaba pasando algo justo en el sentido contrario: el IES, el Instituto de Estudios de la Sociedad, centro de derecha socialcristiana local, que han empujado personas como el profesor de filosofía política Daniel Mansuy, la historiadora Josefina Araos, el antropólogo Pablo Ortúzar y el abogado Claudio Alvarado, lanzaba el séptimo número de su revista Punto y Coma.

           

Un número que se planificó con meses y se terminó de escribir antes del plebiscito del 4 de septiembre. Está dedicado a la nueva izquierda chilena, el sector que nos gobierna desde el 11 de marzo. Me pareció entonces que un grupo de intelectuales de derecha hablando sobre los que están al otro lado de su vereda era un buen contrapunto al libro de Stefanoni.

Incluso antes de abrirlo, el número tiene un valor, porque tal como ya he comentado, la historia intelectual y cronológica del Frente Amplio, está por contarse. Así lo plantea Claudio Alvarado en la editorial de la revista: este conglomerado “es algo así como una noticia en desarrollo”.

Además, estos ejercicios en los cuales un sector intenta entender a sus contrincantes, cuando se hacen en serio, y este es el caso, son entretenidos porque hay análisis, crítica, controversia y una cuota de pelambre.

Algo de eso quedó demostrado en el lanzamiento de la revista que estuvo a cargo de cuatro representantes de la generación de recambio de intelectuales y de analistas en los medios. De dueña de casa oficiaba Josefina Araos, y los invitados eran la abogada de Libertad y Desarrollo Natalia González, el académico de la UAI, Cristóbal Bellolio, y el economista e intelectual del Frente Amplio, Noam Titelman.

Este último, el único que es protagonista del sector analizado, partió explicando que al leer los artículos había sentido que era una radiografía a su propia historia política, e incluso, “más que radiografía, una cirugía exploratoria” en que la tuvo la sensación de que le clavaban varias veces el bisturí.

La revista tiene artículos, entrevistas y reseñas que conversan entre ellos. Con algo de ironía, Josefina Araos y Rodrigo Pérez de Arce titulan el suyo “Los límites de la revolución democrática”, un ensayo que quedó especialmente actual por estos días en que el ex vicepresidente de España, Pablo Iglesias, retirado de la política de su país, pero parece que no de la de la nuestra, anda circulando por las calles de Santiago.

Esto porque parte trazando los vínculos entre el partido de Iglesias (Podemos) y el Frente Amplio. Araos y Pérez de Arce describen el programa de “radicalización democrática” que los sustenta, el que está inspirado en las ideas de la política agonista de Chantal Mouffe y Ernesto Laclau, autores que han sido muy leídos en la última década en distintas universidades progresistas del mundo porque su discurso conversa con la diversidad de las sociedades del siglo XXI.

El ensayo explica que el Frente Amplio encarna el tránsito de un proyecto político de izquierda postmarxista, que traslada su énfasis desde el mundo obrero y la clase trabajadora y se centra en la diversidad de los sectores oprimidos: las mujeres, las disidencias sexuales, los pueblos indígenas o los inmigrantes.

Es el paso de la política de clases a la política de las identidades, la que encuentra un discurso aglutinador de sus fuerzas no en la búsqueda del consenso, sino que en el conflicto contra un enemigo colectivo llamado neoliberalismo. Los autores desarrollan lo que consideran son las fisuras que ha empezado a experimentar este proyecto una vez en el poder y gobierno.

Ahonda en esa misma línea Pablo Ortúzar, pero con un estilo bastante más rabioso -o “punzante”, dijo Titelman-. El título dice bastante: “El nihilismo y la infertilidad política de la nueva izquierda”. En el texto traza la influencia en este proyecto de dos integrantes de la generación anterior a la que predomina en el Frente Amplio: el sociólogo Carlos Ruiz y, cómo no, Fernando Atria, a quien ya le ha dedicado columnas previas. A ambos los describe como ”jóvenes de la transición que nunca lograron rebelarse contra sus padres políticos”.

Leemos también una revisión muy crítica que desarrolla el abogado Álvaro Vergara a las ideas de la economista italoamericana Mariana Mazzucato. Desde el University College of London esta académica -que propone la teoría del Estado emprendedor- es “la principal referencia económica de Apruebo Dignidad” y “una valiosa colaboradora de esta coalición”. O una entrevista a Daniel Mansuy, en la que el filósofo analiza al sector a partir de su investigación que está haciendo para un libro sobre la izquierda chilena. Por su parte, la filósofa de izquierda Lucy Oporto vuelve con su crítica feroz al octubrismo: “No rebajaré a Salvador Allende al nivel de Boric y su horda”, postula.

Tal como dijo Cristóbal Bellolio en la presentación de la revista, los artículos consignan algunas ideas que han rondado desde hace un tiempo en conversaciones, columnas y paneles, pero que, hasta ahora, se ha hecho poco esfuerzo por sistematizarlas. Una pregunta que hizo en ese mismo encuentro Noam Titelman: por qué es un grupo de derecha el que se embarca en ese intento. Ahora, entonces, quedamos a la espera de las respuestas de la nueva izquierda.

Angélica Bulnes