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book icon Domingo 12 de junio de 2022

Las canciones que ha inspirado la pandemia

Marisol García Marisol García

Con la aparición y propagación mundial del Covid-19 no solo llegaron las cuarentenas, el distanciamiento social y el uso de mascarillas, sino que también el coronavirus pasó a ser una fuente de inspiración y dedicación de un sinfín de canciones.

Marisol García

Días de confinamiento. Días de excepcional temor sanitario. Días de distancia física y excesiva cercanía digital. En resumen: "Días raros". Así le cantó a la pandemia el español Kiko Veneno, estrella de la música andaluza que en su disco "Hambre", del año pasado, aportó otra perspectiva a lo que ya constituye un reducido subgénero de la canción popular: el de los temas dedicadas a nuestros largos, pesados, tristes y raros —muy raros— meses junto al Coronavirus.

Los temas dedicadas a nuestros largos, pesados, tristes y raros -muy raros- meses junto al Coronavirus. En estos más de dos años han surgido canciones de tributo a los muertos y también de bromas contra las mascarillas.

En estos más de dos años han surgido canciones de tributo a los muertos y también de bromas contra las mascarillas. Algunas bailables; otras melancólicas. Eléctricas y a capella. Varias estrellas han afilado su talento para agradecer al personal de salud el esfuerzo invertido en la comunidad. Un ejemplo es la canción "Good job", en la que la estadounidense Alicia Keys les canta a médicos, doctoras, enfermeras e inmunólogos:

«Eres el motor que hace que las cosas anden
y estás siempre bajo un disfraz, mi héroe.
Sonrisa en la cara cuando todos sabemos que es duro
no hay modo de pagarte de vuelta tu honestidad y generosidad.
No sé si esto ayude, pero: "buen trabajo". Estás haciendo un buen trabajo
y el mundo te necesita ahora»

La letra de esta canción, estrenada en abril de 2020, había estado inspirada por la madre y la abuela de Alicia Keys, pero la cantante y pianista no tardó en relacionarla con lo que comenzaba a extenderse por los hospitales de todo el mundo. Al final, “Good job” se transformó en un himno para al menos dos campañas públicas de reconocimiento a trabajadores sanitarios de Estados Unidos.

La verdad es que canciones sobre el Covid-19 no han faltado. “I believe that we will win” (“Tengo fe de que ganaremos”) es una súper animosa del rapero Pitbull, mientras que “We are warriors” ("Somos guerreros"), de la conocida Avril Lavigne, es bien sentimental —sentimentalona, diría yo.

Hay melodías sobre amores a los que no se puede ver ni tocar, sobre las ganas de salir de casa, e incluso hay canciones en contra de las vacunas y de los confinamientos forzosos.

Pero también hay melodías sobre amores a los que no se puede ver ni tocar, sobre las ganas de salir de casa, e incluso hay canciones en contra de las vacunas y de los confinamientos forzosos, como aquella que hace poco nos mostró el legendario —y rabioso, ya sabemos— cantante irlandés Van Morrison, bajo el título "Esto debe terminar".

Pero prefiero hablarles sobre una de mis favoritas. Viene de Brasil, de parte de una de las cantautoras más interesantes nacidas en el sur de ese enorme país. Adriana Calcanhotto es cantante, guitarrista y compositora, activa en la música desde los años 80 y con una discografía que vale la escucha de cada título. Con su canción "Bunda lé lé", de su disco “Só”, ella incluyó la versión más coqueta que hasta ahora he escuchado en una interpretación sobre el Covid-19. Con su talento, hasta la cuarentena se vuelve funky.

Marisol García