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book icon Domingo 19 de junio de 2022

Las peculiaridades de los 80 años de McCartney

Marisol García Marisol García

Con un vasto y grueso historial musical, el exBeatle llega a los 80 años sumando nuevas canciones, colaboraciones, documentales y libros que no hacen más que demostrar su aún activa vigencia en la industria. He aquí un repaso de ello.

Marisol García

Este sábado 18 de junio estuvo de cumpleaños uno de mis músicos favoritos, aunque juego en esta columna contra dos irremontables factores en contra:

Uno. Paul McCartney es el músico favorito de tantísima gente; decenas cuando no centenares de millones de personas alrededor del mundo lo adoran. Admirarlo, por lo tanto, no tiene nada de original.

Dos. Esta columna se fundirá con homenajes muchísimo más vistosos organizados durante todo el fin de semana en su natal Inglaterra y también en grandes capitales del mundo.

Porque desde antes, ya sabíamos de conciertos de homenaje, cargados de covers más o menos dignos (y, sí, también en Santiago de Chile), de caminatas guiadas por los hitos de su biografía en la ciudad de Liverpool, de fiestas que se harían y harán en su honor en París, Nueva York y Tokio. En fin.

De todos modos, no sobra decir, incluso si es redundante y al ritmo de su canción Birthday: "Felices 80, Paul McCartney".

Si bien ya otras estrellas del rock pasaron o se acercan a los 80 años, en este cumpleaños de Paul McCartney existen ciertas peculiaridades en las que voy a centrar este comentario.

Ya que más que hablar sobre cuál es el recorrido del músico de Liverpool desde la primera mitad de la década de los 60 hasta acá —impresionante, histórico, renovador y tantos otros adjetivos considerando su discografía a solas y junto a The Beatles y Wings—, pienso en cómo es que llega McCartney a sus 80.

Tal como siempre parece haber sucedido con él en muchos planos biográficos, su posición actual es aventajada y fuera del promedio.

Este cumpleaños lo encuentra muy activo en la música. Hace no más de quince meses publicó un álbum de grabaciones nuevas, McCartney III. Poco después presentó un aplaudido libro con análisis e historias de sus letras de canciones, y en 2021 se conoció su documental “McCartney 3, 2, 1”. Un valiosísimo recorrido por parte de su obra en conversación con el productor Rick Rubin.

Este cumpleaños lo encuentra muy activo en la música. Hace no más de quince meses publicó un álbum de grabaciones nuevas, McCartney III. Poco después presentó un aplaudido libro con análisis e historias de sus letras de canciones, y en 2021 se conoció su documental “McCartney 3, 2, 1”.

Desde fines de abril hasta mediados de este mes, hizo 16 conciertos en diferentes ciudades como parte de su gira “Got Back”. Y en sólo una semana más va a participar del mayor festival que existe en Inglaterra, el Glastonbury.

Y no es que Paul McCartney no quiera descansar sobre sus laureles, sino que a veces parece más activo incluso que un cantautor joven en etapa promocional. Sin ninguna necesidad de hacerlo, más allá de lo que podemos especular: un sincero entusiasmo por la música.

Y no es que Paul McCartney no quiera descansar sobre sus laureles, sino que a veces parece más activo incluso que un cantautor joven en etapa promocional. Sin ninguna necesidad de hacerlo, más allá de lo que podemos especular: un sincero entusiasmo por la música.

De todas las notas aparecidas en las vísperas de este octogésimo cumpleaños, hay una especialmente reveladora en el diario británico The Telegraph. Se describen allí hitos reveladores de su biografía, como la vez en que Paul McCartney se dio cuenta de que era famoso: cuando, en la primera mitad de los años 60, caminando por una isla en Grecia alguien lo reconoció. "Recuerdo haber pensado entonces: ya no hay vuelta atrás. De ahora en adelante comienza una relación por completo diferente con lo que hasta hoy entiendo por privacidad. Y me sentí bien con eso", dice él en la nota.

Los testimonios de quienes han trabajado con McCartney están cargados de elogios: "La gente que es la mejor en lo que hace, lo es por una razón. Él hace todo bien en un estudio de grabación, y además tiene ideas brillantes", comenta en esa nota el productor de uno de sus discos.

"Hablas cualquier cosa con él y te sientes en una masterclass", agrega Adam Clayton, de U2. Añade Elvis Costello (socio suyo en el muy recomendable álbum Flowers in the dirt, de hace 33 años): "Sus dotes melódicas son extraordinarias. Cuando me tocó componer con él me di cuenta de que una vez que encuentra una melodía no va a ceder en nada para perjudicarla. En sus canciones, la melodía manda sobre el ritmo o la letra. Eso explica tantas cumbres de su discografía".

¿Saben quién parece ser el único músico que no adora a ciegas a McCartney? Phil Collins le tiene algo de recelo, aunque ni tanto. "Las veces que he tocado con él por supuesto que es un honor, porque es un Beatle. Pero a veces se pone condescendiente, y comenta en voz alta algo así como: ‘awww, el pequeño Phil es un fan de los Beatles’, lo cual me parece insultante", dijo en su momento el exGenesis.

O sea, a McCartney se le quiere por ser quién es y también se le puede despreciar sólo desde la envidia… por ser quién es.

Marisol García