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book icon Domingo 17 de julio de 2022

Otro desvío más de Macha Asenjo: el disco “Cabezas Rojas”

Marisol García Marisol García

De los muchos conjuntos que desde los años 90 ha animado el cantante y compositor chileno, “Cabezas Rojas” debe ser el de sonido más experimental e inclasificable. No obstante, en este disco se mantiene su esencia y énfasis musicales de siempre.

Marisol García

A estas alturas, no hay que ser experto en música chilena para conocer a Aldo Asenjo, el Macha. Durante la década de los 90, el talento del creador de Villa Alemana —de hoy 53 años— era un dato que circulaba entre los más atentos conocedores, sobre todo debido a su trabajo en una banda de rock bastante atípica, como lo fue LaFloripondio. Con ella, no dejó de hacer conciertos, tensionar el hilo de lo que podemos entender por sonido chileno y además grabó al menos seis discos. 

Durante la década de los 90, el talento del creador de Villa Alemana —de hoy 53 años— era un dato que circulaba entre los más atentos conocedores.

Pero el Macha pasó a ser pista entre una audiencia extendida cuando decidió desviarse por algo así como una propuesta de cumbia desordenada y melancólica junto al grupo Chico Trujillo. Vinieron viajes por Europa, nuevos álbumes y, claro, vino, en 2010, "Loca", ese tipo de éxitos que son más que un hit: son canciones que se vuelven ineludibles.

Se entiende mejor la música de Aldo Asenjo si se la conecta con un cauce diferente al habitual entre cantautores o líderes de bandas. Podríamos decir que Macha es -además de un músico muy interesante- una especie de "gestor", un coordinador de proyectos y un conceptualizador de ideas que atan muy firmemente la canción chilena con nuestra tradición popular y nuestra identidad más íntima, ésa que no es la que queda como rasgo en los libros de historia… sino más bien en la escucha doméstica.

Macha es -además de un músico muy interesante- una especie de "gestor", un coordinador de proyectos y un conceptualizador de ideas que atan muy firmemente la canción chilena con nuestra tradición popular y nuestra identidad más íntima.

Desde ahí anima también al grupo Bloque Depresivo, dedicado principalmente a recrear estándares de la cebolla latinoamericana con un disco publicado hace cuatro años. Y también, más recientemente, su dúo junto al charanguista y compositor nortino, Claudio “Pájaro” Araya, en el disco “Cabezas Rojas”.

De todos los conjuntos alguna vez animados por Macha Asenjo, “Cabezas Rojas” es probablemente el de mayor búsqueda y, por cierto, el de menor ambición comercial. Que su aliado allí sea Pájaro Araya es clave: se trata de un instrumentista de Antofagasta de enorme prestigio, que antes de llegar a tocar con Chico Trujillo y Bloque Depresivo, fue colaborador de muchos solistas y parte de conjuntos históricos como Congreso, Los Jaivas y Huara; este último, referencia para la música andina.

De todos los conjuntos alguna vez animados por Macha Asenjo, “Cabezas Rojas” es probablemente el de mayor búsqueda y, por cierto, el de menor ambición comercial. Que su aliado allí sea Pájaro Araya es clave.

Araya y Asenjo componen juntos desde 2014, y por mucho tiempo “Cabezas Rojas” fue algo casi sin difusión pública, o de muy esporádicas tocatas. Lo llaman «folclor pelacable» o «folk-rock chileno experimental posandino», por su fusión de tradición, sicodelia, furia y melancolía. 

Ese sonido tomó un poco más de orden hace tres años, con la publicación de su primer álbum. Y está otra vez desenvuelto en un EP publicado este mes, grabado poco a poco entre Santiago y Barcelona durante las giras de Chico Trujillo. Al escuchar unos de sus cuatro temas, "Me hice puré", al menos hay un adjetivo seguro para describirlo: es música profundamente chilena. 

Marisol García