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book icon Domingo 20 de marzo de 2022

Dos maneras de ingresar a Temucuicui

Pedro Cayuqueo Pedro Cayuqueo

Una ocurrió esta semana, con el final por todos conocido. La otra se detalla en un libro escrito hace cinco siglos por un soldado español.

Pedro Cayuqueo, periodista y escritor mapuche.

“La mayor de las veces el atrevimiento sin sagaz consejo solo sirve para precipitarse en Arauco. A grandes daños y conocidos riesgos se pone el superior que no admite pareceres ni solicita consejos”.

La frase anterior corresponde a un pasaje del libro El Cautiverio Feliz, publicado en la segunda mitad del siglo XVII por el soldado español Francisco Núñez de Pineda y Bascuñán.

Núñez había sido capturado por los mapuche en la batalla de las Cangrejeras de 1629, en las cercanías de Yumbel. Pasó varios meses cautivo o prisionero, aprendiendo la cultura, las costumbres e incluso la lengua de sus captores. Tras ser liberado y devuelto a Chillán, Núñez plasmó sus vivencias en un libro. Este, según sus propias palabras, debía servir de guia para los gobernantes a objeto de terminar, de una buena vez, con aquella dilatada e injusta guerra al indio.

Hay quienes advierten que fue precisamente “un atrevimiento sin sagaz consejo” lo que llevó a la ministra Izkia Siches a querer internarse en Temucuicui a comienzos de esta semana, visita que ya sabemos terminó a balazos, es decir, de la peor manera posible. ¿Exceso de entusiasmo? ¿Actuar de principiantes? ¿Ingenuidad? Como haya sido, sus consecuencias resultaron sísmicas. Hablamos de la primera crisis en el recién asumido gobierno del presidente Gabriel Boric.

Ministra Siches, hay dos maneras de ingresar a Temucuicui.

La primera es la forma winka o la forma chilena. Parte del supuesto que todo el territorio arrebatado por el Estado a los mapuche es un paseo público y por tanto cualquier autoridad o ciudadano puede circular allí como Pedro por su casa. Bajo esta forma no se requieren permisos de los lonkos mapuche, mucho menos respetar los protocolos culturales de los dueños de casa. Basta la fuerza del Estado que por lo habitual en Wallmapu es sinónimo de Carabineros.

Una segunda forma de ingresar es la mapuche, aquella que el soldado Francisco Nuñez de Pineda y Bascuñán también relata y bellamente en su libro. Esta consiste en reconocer la validez y jurisdicción de los lonkos, respetar los protocolos de su cultura y aceptar su propio modo de hacer las cosas. Si esto es válido para cualquier zona del Wallmapu en tiempos de paz, lo es todavía más para aquellos lugares donde la confrontación y la desconfianza mutua son la norma. Ercilla, uno de ellos.

El Wallmapu histórico, aquel de la Guerra de Arauco, llegó a ser conocido como el cementerio español en América. Dos gobernadores del Reino, uno de ellos el fundador de Chile, perdieron literalmente la cabeza tratando de doblegar a los mapuche. En tiempos más recientes son decenas los ministros que políticamente han corrido la misma suerte. Uno de ellos fue Andrés Chadwick quien puesto en la misma encrucijada optó por la forma de ingreso winka y sabemos lo desastroso de su resultado.

Ministra Siches, le recomiendo leer El Cautiverio Feliz. Allí los sabios consejos de un lúcido soldado español, veterano de las campañas del Rey en Wallmapu, que aprendió a respetar a los mapuche y vivió lo suficiente para contarlo.

Pedro Cayuqueo